jueves, 5 de marzo de 2009

¿Me reconoces?

Se trata de una pregunta difícil, es más, imposible de contestar por aquellas personas que sufren la enfermedad denominada prosopagnosia. Este término proviene de las raíces griegas prosop que significa rostro, y gnosis que significa conocimiento. Se trata de una palabra que utilizó por primera vez el neurólogo alemán Joachim Bodamer en 1947, y la definió como:

“Es la interrupción selectiva de la percepción de rostros, tanto del propio rostro como del rostro de los demás, los que pueden ser vistos pero no reconocidos como los que son propios de una determinada persona.”

Esta enfermedad la puede padecer una persona desde el momento de su nacimiento, o bien puede ser provocada por un traumatismo en el cerebro. De hecho uno de los primeros casos que atendió Bodamer fue el de un joven de 24 años que dejó de reconocer a su familia, amigos e incluso su propia imagen en el espejo, tras sufrir una herida de bala en la cabeza.

Como ejemplo de la otra posibilidad, es decir, que la persona nazca con esta enfermedad, tenemos al ciudadano inglés Barry Wainwright. Desde muy pequeño le hicieron pruebas para tratar de dar un diagnóstico a los síntomas que presentaba, pero no se la diagnosticaron hasta hace poco más de tres años. Los médicos que le atendían pensaban que se podría tratar de una posible forma de autismo, enfermedad que descartaban debido a sus altos valores en los test de inteligencia a los que le sometían.

Otra característica que tienen las personas que sufren este trastorno es que pueden identificar los órganos que se encuentran en la cara, pero son incapaces de recordar la exacta ubicación de los mismos dentro de ella.

De lo que se valen estos individuos para identificar a las personas que los rodean es de las características destacables que puedan tener, como algún tic, un lunar poco común, una determinada forma de andar, etc.

Hace un par de años, los doctores Ken Nakayama y Richard Russel de la Harvard University en Boston, y Bradley Duchaine de la University College London en Gran Bretaña, desarrollaron una prueba diagnóstica con la que eran capaces de detectar a los individuos que sufrían esta enfermedad. La mayoría de los casos que se habían detectado hasta ese momento pertenecen a la forma adquirida, debido a una lesión cerebral o un accidente cerebrovascular. Esto se debe a que el enfermo, antes de la lesión, reconoce perfectamente los rostros, y después de ella deja de hacerlo, por lo que se da cuenta de que algo extraño ocurre. A pesar de esto, Russell afirma que la prosopagnosia del desarrollo o congénita es mucho más frecuente.

La prueba a la que sometían a los individuos consistía en mirar varias fotografías de objetos (coches, herramientas, casas, armas y montañas) junto con fotografías de rostros de personas en blanco y negro. Algunas de esas imágenes estaban repetidas. Los individuos debían identificar cuáles eran nuevas y cuáles se encontraban repetidas lo más rápido posible. Al hacerle la prueba a una persona que sufría esta enfermedad , éstos no reconocían la repetición de caras en las series, pero sí la del resto de los objetos.

Realizando esta prueba a 1600 personas, obtuvieron que el 2 por ciento del público general podría padecer prosopagnosia, o lo que es lo mismo, ceguera de caras.

Me decidí a hacer esta entrada al leer la noticia sobre Barry Wainwright (el enlace a la noticia está al comienzo de la entrada). No sabía de la existencia de esta enfermedad, y por lo que he leído es bastante problemática, ya que estas personas no pueden reconocer ni siquiera a sus familiares más directos, o el simple hecho de ir al cine o ver una película o serie en la televisión para ellos también es un problema, ya que no pueden seguir a los personajes y la evolución de los mismos.

7 comentarios:

Sara dijo...

Dios mio!!!!hace poquito fue el día internacional de las enfermedades raras, se ponen los pelos de punta ante esta problemática, si ya de por si estar enfermo desencaja a uno, tener una de estas enfermedades es....horroroso y con lo poco que se fomenta la investigación en el mundo en general y en este nuestro pais menosssssssssssss.
Me interesa que pases por mi blog y dejes tu comentario, sobre el Plan Bolonia, que tu aportación puede ser interesante, puesto que estarás involucrada como medio España, o al menos tendrás tu opinión al respecto.
Interesantisimo post el tuyo.
Un abrazote

Mariluz dijo...

Cuánta información sobre esta enfermedad que no conocía, es muy interesanto, pero como dice Sara, pone los pelos de punta pensar que nos pueda tocar, es una lástima que se investigue tan poco y se deje a estos pacientes tan de lado.
Gracias por tus visitas!

José María Díaz dijo...

Impresionante trabajo. Una recopilación exquisita. No suelo entretenerme en largos relatos pero me ha enganchado desde el principio hasta el fin, desconocía esta enfermedad y me ha encantado saber un poco más. Gran relato!!

jagovi dijo...

Esta entrada me ha recordado a la sinestesia, quizás sea menos rara, pero hace que quién la padece vea palabras y huela colores o sienta sabores al tocar una superficie...
La mente es el gran desconocido...y siempre lo será, magnífica entrada.

Un saludo

Yopopolin dijo...

lei hace poco un articulo sobre esta enfermedad, y me dejo con la boca abierta... es francamente oloroso vivir con esto... pero en fin...

gracias por acercarnos estos conocimientos de primera mano! ya pensaba que estabas desaparecida!! xD

un besote!!!

Superpatata dijo...

Sara:

Tienes razón, debe ser horroroso tener una de estar enfermedades. Y da un poco de miedo, porque como he explicado en la entrada, puede que sea congénita pero también puede adquirirse debido a un accidente, así que ninguno estamos a salvo. Esperemos que no nos toque.
Abrazos!!

Mariluz:

Pues sí que es una lástima que no se investigue. Y da mucho coraje que sea simplemente por una razón económica. Claro, como no hay mucha gente que sufra esa enfermedad, no es rentable investigar para curarla. Desde luego... en que mundo vivimos.
Muchas gracias por pasar.
Saludos!!

José María Díaz:

Me alegro de que te haya gustado tanto como para leerlo entero jeje. Es un honor, si dices que normalmente no lees relatos largos.
Muchas gracias!!

Jagovi:

Cuánto tiempo!!! Ya se te echaba de menos por aquí.
Había oído hablar de la sinestesia. Existen muchas enfermedades de ese tipo y la verdad es que al mismo tiempo asustan pero fascinan, sólo de pensar de qué es capaz de hacer nuestro cerebro.
Saludos!!

Yopopolin:

Me alegro de que te haya gustado. Debe ser muy doloroso, sobre todo porque no puedes reconocer ni a tus familiares ni a ti mismo cuando te ves en un espejo. Tiene que ser una sensación muy angustiosa.
No te preocupes, sólo ha sido una desaparición momentánea, debida a la época examinal jeje. Pero he vuelto!!
Saludos!!

peibol dijo...

Es una enfermedad que siempre me ha llamado la atención, y es que de tan radical, parece una tomadura de pelo. Puedes presentarle a alguien a una persona que la sufra, que esas dos personas estén juntas toda la tarde, y que luego se separen unas horas para volver a reencontrarse; si al volver el otro, se ha cambiado el peinado o se ha afeitado, podría presentarse ante el enfermo, que no lo reconocería. Es alucinante

Saludos ;)