Llevaba varias semanas recibiendo unos papelitos en los que se me avisaba de una futura sorpresa, pero en ellos no se daba ninguna pista, sólo me dieron como dato cuando tendría lugar. La fecha elegida fue el fin de semana pasado. Desde que comenzaron a llegarme estos papelitos estaba muy emocionada y a la vez nerviosa, porque no sabía qué era lo que iba a ocurrir, y además, cuando menos me lo esperaba volvía a recibir otros con nuevos mensajes. Uno de los últimos mensajes que recibí fue el viernes por la noche, estaba escondido debajo de mis pastillas para la alergia y decía lo siguiente:
"Pon tu móvil a cargar, mañana te apetecerá hacer muchas fotos... tienes una cita a las 8:30... descansa"
Imaginaos la situación. Me lo encontré justo cuando iba a acostarme porque siempre me tomo la pastilla para la alergia a esa hora y os podéis imaginar el nerviosismo que me entró. Como no podía dormir, me dediqué a intentar saber que me depararía el fin de semana, como no, preguntándole al que lo estaba planeando todo a escondidas, mi chico (de aquí en adelante, J.). Pero nada, era una tumba, no consintió decirme nada, así que como veía que no me iba a llevar a ninguna parte todo el interrogatorio, opté por dormirme y descansar para estar como una rosa el día siguiente, como me había dicho la nota que recibí.
A la mañana siguiente nos despertamos a las 8 de la mañana, nos arreglamos y salimos. Yo no tenía ni idea de adonde íbamos, pero como me fío completamente de él, me dejé llevar... A las 9 más o menos habíamos llegado al centro de Jaén y me dijo que si quería desayunar, porque habíamos salido sin hacerlo. Le dije que sí, pero ninguno de los dos llevábamos dinero en efectivo, así que tuvimos que buscar un cajero para sacar dinero. Como tuvimos que subir (las cuestas de Jaén es lo que tienen...) decidimos que no íbamos a bajar otra vez a la cafetería, y yo pensé que desayunaríamos en otra que estuviese más arriba. Llegamos a la zona donde está la estación de autobuses, y en una de esas calles nos paramos a ver un escaparate de una librería, nos gusta hacerlo para ver las novedades o algunos artilugios que venden, ya que es una librería antigua y tienen de casi todo lo que te puedas imaginar. Estábamos en esto, cuando un hombre que también estaba observando el escaparate, se nos acerca para recomendarnos un libro. Con mucho gusto aceptamos la recomendación, pero no sé como lo hizo que al final nos acabó dando una charla política... De esto mejor no os hablo, porque entre que yo iba con algo de sueño (es que madrugar me cuesta un poquito...) y que no le presté mucha atención...
Nos escabullimos como pudimos de este hombre y comenzó mi sorpresa... J. me dijo que nuestro primer destino era la estación de autobuses, que allí deberíamos coger un autobús con destino... Granada. Sabe que me encanta esa ciudad, tiene algo, que no sé lo que es, pero me atrae, y siempre que podemos hacemos una escapadita allí, pero de la que íbamos a hacer yo no tenía ni idea... Compramos los billetes y nos montamos en el autobús. Una hora y cuarto más tarde ya estábamos allí.
Nos escabullimos como pudimos de este hombre y comenzó mi sorpresa... J. me dijo que nuestro primer destino era la estación de autobuses, que allí deberíamos coger un autobús con destino... Granada. Sabe que me encanta esa ciudad, tiene algo, que no sé lo que es, pero me atrae, y siempre que podemos hacemos una escapadita allí, pero de la que íbamos a hacer yo no tenía ni idea... Compramos los billetes y nos montamos en el autobús. Una hora y cuarto más tarde ya estábamos allí.
De la estación de autobuses nos desplazamos al centro en urbano. Fuímos a un bar en el que tienen una cantidad enorme de bocadillos de distintos tipos. Es donde siempre que vamos nos paramos a desayunar porque se come muy bien. Una vez que habíamos desayunado, seguimos con nuestra visita a la ciudad. Yo pensaba que nos daríamos una vuelta por el centro, a lo mejor ir de tiendas, pero nada de eso. J. me llevó a sitios en los que nunca antes había estado. Una vez descartada la opción del centro, pensé que iríamos a la Alhambra, pero en lugar de esto, estuvimos en otras zonas, que la rodean, sin llegar a entrar en ella. Paseamos por el Paseo de los Tristes, y después nos adentramos en el barrio del Albaycín. Yo nunca había estado allí pero es muy bonito. Nos adentramos en él y llegamos a un lugar desde el que se pueden tener unas vistas espectaculares de la Alhambra, el Mirador de San Nicolás. El mirador estaba lleno de gente de lo más variopinta, desde visitantes como nosotros, hasta un par de guitarristas y cantantes de flamenco, o unos extranjeros haciendo malabares. Esa es otra de las cosas que me gustan de Granada, que acoge a gente de todos los lugares y que, por ejemplo, da igual cual sea tu apariencia que eres aceptado tal como eres. Se respira aire de tranquilidad y libertad.

Vistas de la Alhambra desde el Paseo de los Tristes


Calles escalonadas que llevan al Mirador de San Nicolás a través del barrio del Albaycín
Iglesia de San Nicolás
Vistas de la Alhambra desde el Mirador de San Nicolás
Cuesta del Rey Chico o Cuesta de los Chinos


Calles escalonadas que llevan al Mirador de San Nicolás a través del barrio del Albaycín
Iglesia de San Nicolás
Vistas de la Alhambra desde el Mirador de San Nicolás Al lado del mirador se encuentra la nueva Mezquita Mayor de Granada en la cual se puede entrar a la parte exterior en la que podemos observar sus bonitos jardines, y a través de los cuales también nos encontramos unas buenas vistas de la Alhambra.
Después de estar un ratito en el mirador, bajamos por donde habíamos subido y J. me propuso subir a la Alhambra pero por un sitio por el que nunca lo habíamos hecho, por la Cuesta del Rey Chico, o también conocida por Cuesta de los Chinos. He de decir que el nombre hace honor totalmente a la inclinación del acceso a la Alhambra. Los primeros tramos son de calzada empedrada, y después pasa a ser un camino de tierra en el que a ambos lados, pero sobre todo a la derecha si vamos subiendo la cuesta, se pueden observar un riachuelo, muchísimos árboles y otros tipos de vegetación.
Cuesta del Rey Chico o Cuesta de los Chinos
Una vez que llegamos arriba nos dimos un paseo por los jardines que rodean la Alhambra, y como ya era hora de almorzar decidimos bajar otra vez a la ciudad. Almorzamos en el centro y después de comer recibí un papelito más que decía:
"Hasta aquí te han traído los papelillos... pero aún queda otra sorpresa, hoy no cenarás en Jaén"
Cuando leí la nota se me quedó una cara... si no íbamos a cenar en Jaén, ¿dónde lo haríamos? Ni por un momento pensé a donde me llevaría la sopresa que me tenía reservada. Tras recorrer parte de Granada, llegamos al destino.... y la sorpresa era... J. había reservado una habitación de hotel para pasar la noche. Yo estaba alucinando, porque no me lo esperaba, además era la primera vez que íbamos a un hotel juntos. Cuando lo vi me quedé sin palabras. No era un hotel cualquiera, era un hotelazo.
Después de alucinar un rato, decidimos echarnos una siestecilla, ya que estábamos cansados de tanto andar y de haber madrugado. Después de dormir un rato, la sorpresa continuó. La siguiente parada fue el cine. Fuimos a ver Alicia en el País de las Maravillas en 3D. Tenía muchísimas ganas de verla y J. me llevó a uno de los mejores cines para poder disfrutarla como se merece.
Después de ver la película nos aprovisionamos de comida para poder cenar enclaustrados en el hotel, ya que estábamos cansados y no teníamos ganas de salir por la noche. Así que buscamos algo para cenar tranquilos en la habitación y, además, compramos un montón de cosas de chocolate... es que nos pierde a los dos...
Volvimos al hotel, nos encerramos en el cuarto y hasta aquí os puedo contar. Lo siento pero de esa noche no puedo dar más detalles...
-----------------------------------------------------------------------
Ô_Ô CENSORED Ô_Ô
-----------------------------------------------------------------------
Ô_Ô CENSORED Ô_Ô
-----------------------------------------------------------------------
No os podéis imaginar lo bien que dormimos esa noche. Creo que nos pusieron en la habitación la cama más cómoda del mundo. Desayunamos también en el cuarto, es que nos sobraron un montón de cosas de chocolate...
Dejamos el hotel y decidimos volver a Jaén. Volvimos justo para la hora de almorzar. Nos fuimos con un par de amigos a comer a un bar en el que ponen unas comidas impresionantes. Para muestra un botón, esto es un flamenquín de los que ponen allí. Ese sólo es un flamenquín, pero tienen un buen surtido de platos, pero todo muy grande.
Después de comer volvimos a casa y dejamos atrás un fin de semana en el que me pareció haber estado soñando todo el tiempo porque fue increíble. Por muy bien que os lo quiera contar, no podría explicar cada detalle como me gustaría, porque para eso hay que vivirlo. Menuda sorpresa me tenía reservada J., nunca la olvidaré.



14 comentarios:
que genial fin de semana!! y todo sorpresa!! jeje
granda siempre he tenido ganas de conocerla! y con la peli Alicia... se puede pedir mas??
estoy de vuelta!!!
He ahí una prueba palpable de que lo sencillo vale tanto como lo complejo para pasar un par de días alucinantes.
Saludos.
Que bonitoooooooooooooo, vaya fin de semana romántico en una ciudad impresionante...yo he ido tres veces a Granada, y desde luego...pienso volver!
Seguro que lo recordarás por mucho tiempo,...las imágenes que nos muestras son preciosas y bien se ve,lo bonita que es esa tierra andaluza.
Besitos y quien sabe alguna vez igual nos vemos en el Tiatordos jejejeje.Tienes que visitar Asturias y león que son preciosos.
Muacks guapa
La verdad que tu chico es un romántico de los que ya no quedan. ¡Cuídalo!
mmmmmmmmmmmmmmm el Albaycin me encantó, cada una de sus casas, cada uno de sus rincones... ufffffffff me hubiera quedado allí sin pensarlo :)
FANTÁSTICO vuestro fin de semana. Oye, vaya chico tan majo que tienes, no? MUCHOS BESITOS DE FELICIDAD PARA SIEMPRE DESDE CÁCERES.
Suena fantástico! Bonitas las fotos.
Saludos.
Qué pasada!!! y con lo bonito que es Graná....
Un besazo!
Vaya fin de semana que te preparó tu chico, lo disfrutastes de lo lindo.
Hace 4 años estuve en Granada y me encantó.
Besos.
Hola!! bonito blog.
A mi me encanta Granada, me pilla un poco lejos, pero siempre que bajo a Malaga reservo un dia para ir.
Saludos
Disfruta de la sorpresa, quizás si lo hubieras sabido desde el principio habriia perdido encanto.
Yo estoy enamorada de la Alhambra. Es una maravilla.
Saludos
Seguro que ese fin de semana lo recordarás toda la vida.
La idea de los papelitos me la quedo para cuando me llegue mi turno.
No se cómo me había saltado este post!
Qué pasada! Un hurra por J.! Qué primor, che!
Las sorpresas que menos te esperas son las que más se disfrutan ^^
Qué envidia, por cierto, adoro Granada, yo también creo que tiene ese algo especial^^
Tíiiiiia, tu novio nos hace quedar mal a los demás! XD
Ahora en serio, qué detallazo y qué pasada de fin de semana. Cuida mucho a ese chaval, que es una joya! =)
Publicar un comentario en la entrada