Creo que se puede decir que ya soy una iniciada en el deporte del senderismo. Bueno, por lo menos, he empezado a practicarlo y pienso seguir haciéndolo, creo que se está convirtiendo en una nueva afición. Ahora mismo me encuentro llena de agujetas en piernas y brazos, pero tengo una sensación gratificante que nadie me la va a poder quitar del cuerpo. A todos los que no lo hayáis practicado, os lo recomiendo porque revitaliza cuerpo y mente (me río yo de ciertas bebidas energéticas).
El primer día (y prometo que no será el último) de senderismo fue ayer, y la ruta elegida fue la de El Neveral en Jaén. Escogimos esta ruta porque el punto de partida se encuentra a las afueras de la ciudad por lo que no era necesario trasladarse a otro lugar para llegar a ella. El grupo estaba formado por cuatro personas: mi chico, dos amigos y yo. En la siguiente imagen podéis ver en el mapa la ruta elegida (si hacéis clic sobre ella se ve bastante mejor). En ella aparece una línea naranja que parte desde nuestro domicilio e indica el itinerario a seguir. La ruta está dividida en dos zonas, por lo que no es necesario realizarla entera. Nosotros al final sólo hicimos la primera parte (etapa 1), ya que dos de los integrantes del grupo se cansaron y no quisieron seguir, y no era cosa de abandonarlos y que volvieran solos. Si nada lo impide el próximo sábado realizaremos la segunda etapa, y a ver si sacamos otro día y podemos realizar la ruta al completo, que ayer me quedé con ganas.
Salimos a las ocho de la mañana bien preparados y nos dispusimos a realizar la primera fase del recorrido, atravesar la ciudad de Jaén, ya que nosotros nos encontramos en un extremo y el punto de inicio de la ruta se encuentra justo en el otro extremo de la ciudad. Puede que parezca fácil, pero quien haya estado en Jaén y conozca sus cuestas sabrá que no es tarea sencilla, y además, como íbamos a buen ritmo porque queríamos llegar pronto para no pasar mucho calor, el cansancio se notaba.


Vistas de la Catedral de Jaén desde un mirador próximo al punto de partida (izquierda) y de la ciudad de Jaén desde el punto de partida (derecha)
El punto de partida se encuentra en la carretera de Circunvalación, en el cual se puede ver claramente que comienza un sendero, el PR-126. Se supone que el camino que debíamos seguir se encontraba señalizado mediante estacas que tenían pintadas líneas paralelas de color amarillo y blanco (aunque las líneas también podían estar en árboles o rocas). El caso es que al principio del camino vimos una, pero ya no volvimos a ver más hasta bien avanzada la ruta, casi al final, y las que encontramos estaban rotas, exceptuando algunas que vimos dibujadas en árboles.
A partir de ese punto comienza el ascenso a través del pinar que hay en las faldas del Castillo de Santa Catalina por el camino conocido como La Trocha. Tras haber avanzado unos pocos metros atravesamos la muralla, tras la que aparece un pequeño olivar, y depués de éste de nuevo un bosque de pinos.

Seguimos por el camino, atravesando el bosque hasta que se llega a una bifurcación, en la cual deberemos tomar el camino que se encuentra a la derecha. Se trata de un estrecho sendero que discurre entre pinos durante unos 2 kilómetros. Cuando atravesamos el pinar, salimos a un camino bastante más ancho que el anterior, desde donde se puede ver el Cortijo de la Zarza.


Sendero que atraviesa el pinar (izquierda) y vistas del olivar que encontramos al salir del bosque (derecha)
Se supone que siguiendo por este camino debería haber una señal que nos indicara que hacia la izquierda se encontraba El Neveral, pero resulta que tal señal no existía, así que tomamos el camino equivocado y llegamos hasta un olivar, desde el cual pudimos observar que el camino se acababa y que no podíamos seguir por allí, por lo que tuvimos que dar la vuelta y desandar lo andado. Cuando llegamos a la bifurcación, en lugar de a la derecha, giramos a la izquierda, que era lo que debíamos haber hecho cuando pasamos anteriormente por ahí.
Seguimos por el sendero y nos volvimos a encontrar con una bifurcación, y de nuevo tomamos la dirección equivocada, pero claro, en ese momento no sabíamos que estábamos errando. Nos dimos cuenta cuando tuvimos que subir una gran pendiente, llegar a lo alto de un cerro y ver que por ahí tampoco se podía continuar. Tras una bajada un poquito accidentada, volvimos al cruce de caminos y esta vez seguimos por la dirección correcta. Después de recorrer el camino, y tras un repecho algo pronunciado llegamos a El Neveral (Hospital Doctor Sagaz, que es el nombre real del hospital, pero en Jaén es conocido como El Neveral), que es el destino de la primera etapa de la ruta.


Dejamos atrás el hospital siguiendo un camino (esta vez bien señalizado) que nos llevará primero a través de un olivar, y después bordeando la montaña, hasta el punto de partida en la carretera de Circunvalación. Una vez aquí, nos tocó atravesar la ciudad para llegar a casa, eso sí, esta vez cuesta abajo.
Como habéis podido comprobar no es una ruta muy complicada, pero para empezar está bien. Además, fue estupendo, ya que durante todo el trayecto lo pasamos muy bien y desconectamos de la rutina por un rato.
El siguiente reto, como ya os he dicho antes, es realizar la segunda etapa de la ruta el próximo sábado, que nos quedó pendiente ayer. Esperemos que la disfrutemos tanto como esta. Ya os contaré, y haré más fotos para que vosotros la podáis hacer también aunque sea de forma virtual.


Vistas de la Catedral de Jaén desde un mirador próximo al punto de partida (izquierda) y de la ciudad de Jaén desde el punto de partida (derecha)
El punto de partida se encuentra en la carretera de Circunvalación, en el cual se puede ver claramente que comienza un sendero, el PR-126. Se supone que el camino que debíamos seguir se encontraba señalizado mediante estacas que tenían pintadas líneas paralelas de color amarillo y blanco (aunque las líneas también podían estar en árboles o rocas). El caso es que al principio del camino vimos una, pero ya no volvimos a ver más hasta bien avanzada la ruta, casi al final, y las que encontramos estaban rotas, exceptuando algunas que vimos dibujadas en árboles.
A partir de ese punto comienza el ascenso a través del pinar que hay en las faldas del Castillo de Santa Catalina por el camino conocido como La Trocha. Tras haber avanzado unos pocos metros atravesamos la muralla, tras la que aparece un pequeño olivar, y depués de éste de nuevo un bosque de pinos.

Muralla del Castillo de Santa Catalina al comienzo de la ruta
Seguimos por el camino, atravesando el bosque hasta que se llega a una bifurcación, en la cual deberemos tomar el camino que se encuentra a la derecha. Se trata de un estrecho sendero que discurre entre pinos durante unos 2 kilómetros. Cuando atravesamos el pinar, salimos a un camino bastante más ancho que el anterior, desde donde se puede ver el Cortijo de la Zarza.


Sendero que atraviesa el pinar (izquierda) y vistas del olivar que encontramos al salir del bosque (derecha)
Se supone que siguiendo por este camino debería haber una señal que nos indicara que hacia la izquierda se encontraba El Neveral, pero resulta que tal señal no existía, así que tomamos el camino equivocado y llegamos hasta un olivar, desde el cual pudimos observar que el camino se acababa y que no podíamos seguir por allí, por lo que tuvimos que dar la vuelta y desandar lo andado. Cuando llegamos a la bifurcación, en lugar de a la derecha, giramos a la izquierda, que era lo que debíamos haber hecho cuando pasamos anteriormente por ahí.
Seguimos por el sendero y nos volvimos a encontrar con una bifurcación, y de nuevo tomamos la dirección equivocada, pero claro, en ese momento no sabíamos que estábamos errando. Nos dimos cuenta cuando tuvimos que subir una gran pendiente, llegar a lo alto de un cerro y ver que por ahí tampoco se podía continuar. Tras una bajada un poquito accidentada, volvimos al cruce de caminos y esta vez seguimos por la dirección correcta. Después de recorrer el camino, y tras un repecho algo pronunciado llegamos a El Neveral (Hospital Doctor Sagaz, que es el nombre real del hospital, pero en Jaén es conocido como El Neveral), que es el destino de la primera etapa de la ruta.
Vista a la derecha por el camino que seguimos para llegar al hospital (izquierda) y zona recreativa de El Neveral, al lado del hospital (derecha)


Sendero que seguimos dejando atrás el hospital (izquierda) y camino que nos llevará por la ladera de la montaña hasta el punto de partida (derecha)
Dejamos atrás el hospital siguiendo un camino (esta vez bien señalizado) que nos llevará primero a través de un olivar, y después bordeando la montaña, hasta el punto de partida en la carretera de Circunvalación. Una vez aquí, nos tocó atravesar la ciudad para llegar a casa, eso sí, esta vez cuesta abajo.
Como habéis podido comprobar no es una ruta muy complicada, pero para empezar está bien. Además, fue estupendo, ya que durante todo el trayecto lo pasamos muy bien y desconectamos de la rutina por un rato.
El siguiente reto, como ya os he dicho antes, es realizar la segunda etapa de la ruta el próximo sábado, que nos quedó pendiente ayer. Esperemos que la disfrutemos tanto como esta. Ya os contaré, y haré más fotos para que vosotros la podáis hacer también aunque sea de forma virtual.





9 comentarios:
Qué día tan agradable tuvisteis que pasar. El paisaje es bonito y parece que el día os acompañó. A ver cuándo hacéis esa segunda etapa y nos lo cuentas. La próxima ya no tendrás agujetas.BESITOS Y SALUDITOS DESDE CÁCERES.
Y encima con buen tiempo! qué más se puede pedir! ejercicio, naturaleza y aire libre ¡sí señor!
Jo, que envidia!!! =)
Yo hace muchísimo tiempo que no salgo a hacer un pateo! Ahora m epica el gusanillo!
Os salió genial eh? Y unas fotos preciosas =)
Un besazo!
Muy bien, claro que ya eres una iniciada en el senderismo, y como engancha mi querida superpatata...como tú dices, hay que practicarlo para sentirlo, nosotros ya llevamos tres añitos y así empecé yo, diciendo a mi "poeta"que soy senderista no montañera, y ahora...resulta que estoy todo el día en la montaña, es lo que tiene, te vas marcando retos y ...ufffffff, una vez que subes una cumbre, quieres más y más....
...tú que eres jovencita te veo acabando de escaladora y si no al tiempo, ya verás jajajajaja. Bueno....poco a poco y lo mejor es que lo disfrutasteis un montón, y ya estais pensando en segundas partes, así me gusta. Gente joven sanota en contacto con la naturaleza, pues si algún día vuelvo por Jaén me la apunto para hacerla.
Y...no te preocupes lo de tomar caminos equivocados, pasa siempre jajaja, a nosotros sin ir más lejos, el sábado en el Tiatordos que anduvimos 1 hora y pico equivocados, pero andando con un desnivel que no quiero ni acordarme, pero hasta eso...se convierte en reto jajajaja, Asi es ánimo y a continuar, amiga "senderista".
Los paisajes de Jaén también bien chulos, claro que si!
Abrazotesssssssssss y bienvenidos al club!
Aaaay... mis tiempos de senderismo; los tengo abandonadísimos. Prometo volver a ellos algún día; sólo me falta dar con alguien que lo practique, porque si es por mí, puedo acabar en Sudamérica XD
Que fotos más chulas y el paisaje no se queda atrás.
Ya verás como te irás enganchando, esto vicia pero es sano y las agujetas acaban desapareciendo, yo hace 2 años que empecé y cada vez me gusta más, el año pasado estuvimos a punto de hacer un tramo del Camino de Santiago, pero por problemas que surgieron no lo pudimos hacer, otra vez será.
Besitos.
Pues a mi la idea teórica de patear me gusta, pero después nunca me animo, además temo quedarme baldada durante semanas...
¡Un saludo!
¡Qué envidia me das! LA verdad es que me gusta andar por el campo, pero no pegarme una paliza que luego tenga que estar una semana con agujetas.
Me alegro de que disfrutaras la caminata.
Un abrazo
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